martes, 18 de julio de 2017

19/07/2017

No preguntes dos veces, a veces solo te tenés que arriesgar.
No pienses si está bien o mal, a veces te tenés que arriesgar.
A veces, dejándote llevar
Las cosas salen mejor, mejor de lo que esperás.

Decile que sí, veinte años tenés para arrepentirte de una negativa.
Decile que sí, que después te va a quedar dando vueltas el "si yo hubiese..."
Decile que si, total, mas de un rato no perdes,
y capaz, en una de esas, te puede cambiar la vida.


Fijate, en esos casos que las cosas salieron mal,
fueron pensadas de mas, mucho mas calculadas.


La vida da vueltas,
porque lo mejor que te puede pasar, a veces,
viene de un no preguntarse dos veces,
de un "a veces solo te tenes que arriesgar"

Nadie está solo

Creo que nadie esta solo. Nadie en esta vida tiene la posibilidad de gozar la soledad, quiera o no quiera. Aunque sea cruzándote en el negocio al que te vendió el pan, o estando 24 horas con tu familia en la misma casa, los siete días de la semana, nadie, de una forma u otra tiene la posibilidad de estar solo.
EL tema esta, obviamente cuando sentimos que estamos solos, cuando por más que hables todo el día con gente, rodeado de decenas de personas desde que comienza el día, en todos lados, encuentres habitación en tu cabeza para sentirte solo.
De esa soledad tan fría, que te hace pensar que nadie se preocupa por vos, que nadie piensa si estás bien o mal, si te merecés eso o no, que qué estás haciendo con tu vida. O a veces al revés, que te preguntan tanto todo eso, que te prestan tanta atención constante, que pierden la esencia de quien sos, que ya no te conocen realmente, que ya no les importas.
Pero... capaz los errados somos nosotros, capaz si nos están escuchando, capaz si quieren saber como estamos, capaz si quieren ayudarnos... pero, vos te querés dejar ayudar, o preferís seguir pensando, dentro de tu soberbia, que estás, o te sentís tan solo que no hay nadie más...?